viernes, 25 de noviembre de 2011

LA RANA QUE QUISO HINCHARSE COMO UN BUEY.

Vio cierta Rana a un Buey, y le pareció bien su corpulencia. La pobre no era mayor que un huevo de gallina, y quiso, envidiosa, hincharse hasta igualar en tamaño al fornido animal.
 << Mirad, hermanas, decía a sus compañeras; ¿es bastante? 
¿No soy aún tan grande como él? - No. - ¿Y ahora? - Tampoco. 
- ¡Ya lo logré! - ¡Aún estás muy lejos!>>
 Y el bichuelo infeliz se hinchó tanto, que reventó.



¿Qué quiero decir con esto? 
Pues que te tienes que aceptar tal y como eres, no hagas tonterías para parecerte a los demás. Si eres así, será por algo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario